domingo 11 de marzo de 2012

03.03.12 - 11.03.12

Ojalá pudiera describir con total precisión todo esto que está pasando. Ojalá cuando todo vuelva a la normalidad, y más aún, a la anormalidad, me acuerde de por qué estoy escribiendo esta entrada y cómo me siento en este momento. Sé que no podré, pero aquí va un intento desesperado por no dejar que el tiempo pase.
Tras estos años buscando (y dejando de buscar), finalmente lo he encontrado. Es como un reloj de arena que me hace sentir lleno a la par que vacío en el futuro.

Hay muchas cosas que no entiendo, aunque sobre todo es el "¿por qué?. Aunque más bien es en plural. Yo, ahora, así... no sé si preguntármelo o dejar que todo fluya como tenga que hacerlo y después, o imaginármelo, o preguntarlo.

Pero es que ¿cómo voy a preguntarlo? El día de hoy es el que siempre he esperado tener. Si voy demasiado al grano es porque no quiero olvidarlo. Cómo me miraba y sonreía. Cómo cantaba millones de canciones con la felicidad más grande que he visto en mucho tiempo. Cómo la miraba con el sol detrás de su cabeza y su pelo dorándose ante mis pupilas. Cómo se iba poniendo rojilla su piel. Uno de los lunares de su cuello. Los ojos más azules que jamás he visto. Cómo se le caía el helado de Bounty gota a gota. Cómo se fijaba en los detalles de su alrededor. Me decía que le daba cosa que le tocaran las muñecas, pero a mi me encantaba que lo hiciera. Cómo me enredaba entre sus dedos y entre el asa metálica de su bolso de corazón. Cómo me encanta.

Hoy hace una semana que nos conocimos, pero ya me ha demostrado cosas que hacía mucho que no veía.

Estoy casi seguro de que no pensamos igual. Ella ha sido... qué coño, está siendo un soplo de aire fresco en mi vida. Me está haciendo recordar cosas que no recordaba. Sentir cosas que pensaba que ya no podía sentir.

Pero tengo que recordar que el reloj de arena corre, y el día 28 ella se irá. Tengo 2 semanas y media para seguir descubriendo y sintiendo... una de mis voces internas me dice que cambie la marcha y pise un poco el freno... otra me dice que acelere y sienta la adrenalina de la velocidad...

A día de hoy, 11.03.12 a la 1.00 de la mañana, mientras hablo con ella, no sé lo que hacer.

lunes 19 de septiembre de 2011

no es lo que parece.

No sé como empezar, así que intentaré hacerlo desde el principio. No es ni un lo siento, ni un intento de reconciliación, simplemente es educación y nostalgia por el pasado. Has estado ahí en los momentos más duros, y en los más blandos y por eso eres quien eres para mi. Has reído y has llorado conmigo en todas las circunstancias posibles y absolutamente siempre hemos salido adelante. No recuerdo cuándo ni cómo nos conocimos exactamente, y tampoco las primeras palabras que cruzamos, aunque sí las últimas. Eres una maravilla de persona, y aunque a veces no eres capaz de verlo, todos los que estamos a tu alrededor nos damos cuenta. Llegas a los 20 y ayer fue la última vez que dijiste que tenías "dieci..." La maldición de los "veinti" se acerca... pero no tiene que ser sinónimo de ningún cambio en tu forma de ser, todo lo contrario. Muchas veces tenemos miedo de ser como somos o de intentar mostrarnos tal cual por nuestro alrededor, sobre todo cuanto más jóvenes éramos... ahí no teníamos personalidad casi, no habíamos vivido lo suficiente... pero ahora que ya has llegado a la segunda década de tu vida tienes que aprovechar la madurez que tienes para mostrarte, siempre, como eres. Así es la única forma que tendrás de alcanzar lo que quieras y te propongas. La vida puede ser maravillosa si de verdad sabes disfrutarla siendo tú mismo... Con esto quiero motivarte a ello, a que hagas caso a lo que sientes y no a lo que piensas, y pienses que si sientes como sabes, llegarás alto. Tienes muy buena gente en tu círculo, allí donde estás te cuidan y te apoyan y sé que estás en buenas manos, lo que me tranquiliza. Saber que una persona importante es feliz te reconforta y te insta a seguir. Así que es para mi un punto de inflexión ver cómo la gente que ha pasado a otra etapa fuera de esta vida que tenemos aquí está bien. Las cosas van como tú quieres que vayan, no lo olvides. Eres maniática con el lado izquierdo de la calle, no te gusta la sandía y tienes unos ojos preciosos. Con todo esto no quiero hacer más que felicitarte, y no por tu cumpleaños, sino por haber llegado a donde has llegado, por querer a la gente que quieres y por ser feliz cada momento de tu vida. Voy acabando porque tampoco me quiero exceder... y repito, no es un lo siento ni una reconciliación, es simplemente un resumen rápido de tu etapa por mi vida y viceversa. Gracias.

Te quiero.

domingo 4 de septiembre de 2011

¿y qué?

¿Y qué más da si es precipitado? Me apetece escribir, y para una vez que estoy así tengo que poder recordarlo. El acústico este de Pereza me tiene loco... gran trabajo. Podría dejarlo todo ahora mismo por un beso suyo, poder intentar algo potencialmente imposible por las circunstancias en las que nos encontramos, sobre todo ella. No puedo afirmar que la conozca ni demasiado ni su antónimo, pero creo que no hace falta. Sé que fue la primera en la que clavé mis pupilas y con eso me vale. Quizá no es la chica más perfecta del mundo y hay muchas posibilidades de equivocarme al pensar que es la única que podría llenar mi estómago de mariposas con tan solo un sí, o un no, depende desde donde se mire, pero sé que sería muy feliz si fuera capaz de cambiar algo.

Se acabó la inspiración, buenas noches.

pereza.

"no tengo dinero, en mi casa se acabó
no tengo vergüenza, la perdí en un Rock&Roll
no tengo sueldo, trabajo por amor
me pongo gafas de sol para verte mejor."

Podría escribir algo muy grande, pero quizá es precipitado.

miércoles 24 de agosto de 2011

hipocritas de mierda

La hipocresía de creerse otra cosa que no se es. De no decir las cosas como las piensas y como las quieres decir. ¡Venga ya! Acabo de borrar un párrafo entero porque no me quiero dirigir a nadie en concreto. En la primera frase resumo lo que muchos ven y nadie dice, así que cambio (ligeramente) de tema. Me toca hablar ahora brevemente (no merece mucho tampoco) de la hipocresía del "te echo de menos". Vamos a ver... ¿con eso qué coño demuestras? ¿Interés? Ninguno. Dices eso para sentirte mejor contigo mism@, pero realmente después de decir eso, vuelves a darte la vuelta, y a mirar hacia aquella gente que realmente, no te valora lo suficiente. Sinceramente, prefiero tener 1 buen amigo que 30 conocidos que al fin y al cabo, no darán la cara por ti ni irán a verte allá donde estés. Lo que más me hace gracia de todo esto, es que luego esas personas que te dicen eso, son las primeras de las que ves fotos con "su gente"... a ellos no los echa de menos, pero sí tiene tiempo para verles.

Antes de decir algo, siéntelo primero.

viernes 1 de julio de 2011

palabras feas.

Me repito y soy consciente de ello. No sé sobre lo que escribir, aunque mis dedos me lo pidan. Sigo con varias - bastantes de hecho - dudas sobre muchas cosas acerca de las que ni tendría que pensar. Me encanta Russian Red, lo descubrí hoy. Pensaba que Lourdes Hernández era la típica tía que canta en inglés para vender más, que hace música típica... pero para nada. Amo a esa chica. Siguiendo con nada, no quiero ni pensar en la pena que me da que Buenafuente haya acabado en LaSexta. Sinceramente, espero que vuelva el año que viene, porque ese tío es capaz (junto con su equipo) de hacerte olvidar todo durante su actuación, cosa que solamente consigue un deporte en mi vida. Quizá fue una cadena de hechos la que ha provocado todo esto. Un día lo tuve todo, y ahora solamente me queda algo de todo aquello. No me gusta lo que está pasando, ni interna ni externamente a mi. Veo todo extraño, todo distinto... raro, como diría Fito. ¿Crees que los Fitipaldis estarán de acuerdo? Lo único que se es que quiero seguir con esto, con esta cruzada contra lo normal y lo establecido en esta capital, en estos círculos de vida. He fallado a mucha gente, y seguiré fallando a otros... de eso estoy seguro... pero lo siento. Hasta que logre escapar, será así. He cambiado, y soy consciente de ello. Soy un tío normal. Lo que siempre odié, es lo que ahora soy... qué paradoja. ¿Volver? No dependía de mi, y aunque lo intenté... el tiempo me dio la razón y me dijo: quieto ahí. Defensa, seguramente. Lógicamente algo de pena me da... pero es que no puedo mantener todo aquello... se derrumba por su propio peso, se viene abajo. Puedo decir que muchos sueños que tuve de pequeño no los he cumplido... la mayoría de hecho, pero hay uno que tuve un poco más adelante que sí pude conseguir, y aún estoy en ello. Lo pensé el otro día mientras estaba en el agua. En 3º-4º de la ESO me imaginé lo que sería surfear una ola, y hoy día (con mayor o menor capacidad) puedo decir que he sentido esa sensación de pureza, de naturalidad y de diversión de la que todos hablan y que pocos saben explicar (yo tampoco, que conste en acta). Es lo que me ha hecho ver que el mundo no es ni la sociedad, ni las reglas, ni lo establecido - o que intentan establecer -. El mundo eres tú, con todo lo que ello conlleva. Tú eres un mundo, tu mundo. Ahora entiendo aquello que decían de que "cada persona es un mundo"; en serio, tiene un significado oculto que solamente puedes descifrar cuando de verdad quieres entenderlo. Yo no lo entendía eh, pero ahora puedo decir que sí. He aprendido bastante de la vida hasta hoy, a mis 19 años y medio (semana arriba, semana abajo), y sinceramente, creo que lo mejor está aún por venir. Tarde o temprano, pero llegará.

Y si no...

sábado 28 de mayo de 2011

la excepción que confirma la regla.

Suena Ben Howard, lo descubrí hoy, todo un artista. Me acabo de levantar de la cama tras haber visto todas las fotos y vídeos de mi escapada a Sevilla el mes pasado, sin pasar de largo por los recuerdos de mi mente. Estoy enamorado de aquello, es un hecho. Pero no voy a escribir sobre el viaje, que me lo guardo para mi y mi futuro. Tiene algo que ver, aunque esto viene ya de atrás... nunca me dio de este modo. Me refiero a las ganas de volar y desaparecer, de obligarme a ser yo mismo fuera de aquí y disfrutar de las diferencias que hay entre esto y otros sitios. Tengo ganas de cambiar de aires, de no tener que depender de la dependencia en alguien o "alguienes". Realmente, estoy cansado de todo esto, de los estudios, de la gente, de todo, menos de una cosa... que es lo único que me mantiene aquí, por ahora. Es la melancolía de no haber probado el irme desde que acabé el bachiller, el arrepentimiento de haber sido tan cobarde de encerrarme en esta isla y no haber sido más ambicioso en cuanto a mi vida se refiere. Ahora estoy aquí, estudiando sin ganas, haciendo lo mismo de siempre (lo poco que se puede hacer aquí) y buscando buenos días de olas y playa para desahogarme (aunque a veces es lo contrario) yo solo y dejar de pensar. A todo eso, que podría seguir desarrollando pero es bastante tarde, se le suma las ganas que tengo de encontrarme a mi mismo otra vez. Llevo ya un tiempo perdido, viviendo sin ser consciente de ello y estoy preocupado en voz pasiva. Digo en pasiva porque no me he parado a pensar aún en los "por qué's", ni en si puedo solucionarlo o no. Quizá es irreversible, madurez, cambio... no lo sé, pero hasta que no lo sepa no podré seguir avanzando. Primero hay que estar bien con uno mismo para estar bien con los demás. Me canso con facilidad de las cosas, antes no pasaba. Lucho por las cosas que quiero, no por las que necesito... eso tampoco pasaba. Hago daño a gente tanto directa como indirectamente, y lo peor es que sin quererlo. Si no lo entiendo ni yo, no quiero imaginarme los otros, las otras. Solamente quiero que acabe este curso ya, de verdad, para poder tirarme en la playa y pensar, qué hacer, qué decir o qué pensar, del mundo, de la gente, y de mi. Cuando encuentre la respuesta a mi problema, podré solucionar todo lo demás. Aún así, tengo que aceptar que la vida es maravillosa.

Seguidores